Un restaurante convertido en obra de arte: El mural de 100 metros cuadrados de Doñate en Vila-real

El pincel de Arturo Doñate es inquieto, atrevido, se niega a enmarcarse únicamente en lienzos porque su creatividad va más allá. Por eso experimenta con nuevas técnicas y texturas. Tampoco entiende de límites de formato. Cuando Quini del Prado y Pedro del Prado, impulsores y creadores del restaurante italiano Lucciola de Vila-real (Castellón) le plantearon el reto de pintar un mural de 100 metros cuadrados, no pudo resistir la tentación de aceptarlo.

Para Del Prado, Doñate “ha sido una figura artística a seguir en todos los sentidos”, y destaca que “su fuerte es su personalidad, capaz de capear cualquier estilo y atreverse con cualquier técnica que se proponga”. Y esa confianza en el artista se tradujo en una libertad creativa absoluta para decorar el techo del edificio. “Fiel a un estilo naif”, como lo define Del Prado, Arturo Doñate siempre ha sido el artista "fetiche" de lo contemporáneo y vanguardista en nuestros alrededores, razón que motivó que lo eligiera para impregnar de personalidad a su pizzería.

El universo Doñate: La metamorfosis de un artista

Tras más de 30 años de trabajo ininterrumpido, constante y minucioso, la obra de Arturo Doñate entra en la blogosfera. Una obra llena de búsquedas y retos artísticos  que Doñate toma como estructura desde la cual evolucionar. Lo podríamos definir como un artista de “desplazamiento”, inquieto, con la necesidad de permitirse transcurrir entre las distintas visiones del arte.