Un restaurante convertido en obra de arte: El mural de 100 metros cuadrados de Doñate en Vila-real

El pincel de Arturo Doñate es inquieto, atrevido, se niega a enmarcarse únicamente en lienzos porque su creatividad va más allá. Por eso experimenta con nuevas técnicas y texturas. Tampoco entiende de límites de formato. Cuando Quini del Prado y Pedro del Prado, impulsores y creadores del restaurante italiano Lucciola de Vila-real (Castellón) le plantearon el reto de pintar un mural de 100 metros cuadrados, no pudo resistir la tentación de aceptarlo.

Para Del Prado, Doñate “ha sido una figura artística a seguir en todos los sentidos”, y destaca que “su fuerte es su personalidad, capaz de capear cualquier estilo y atreverse con cualquier técnica que se proponga”. Y esa confianza en el artista se tradujo en una libertad creativa absoluta para decorar el techo del edificio. “Fiel a un estilo naif”, como lo define Del Prado, Arturo Doñate siempre ha sido el artista "fetiche" de lo contemporáneo y vanguardista en nuestros alrededores, razón que motivó que lo eligiera para impregnar de personalidad a su pizzería.