Van Der Weyden, "El Maestro Flamenco"

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Esta semana quiero proponeros una de las mejores exposiciones que tal vez se puedan visitar este año en la Pinacoteca del Prado. Se trata del Pintor de la Ciudad de Bruselas.

Aunque inaugurada a finales de Marzo permanecerá expuesta hasta el 28 de Junio.

Con motivo de la restauración del Calvario, una de las mejores obras de Roger Van Der Weiden y vértice principal de la exposición de apenas 20 obras, que el Museo Nacional del Prado acoge en forma de exposición temporal. Otro de los puntos por el que la hace tan especial es porque es la primera de carácter monográfico sobre el artista en España. Sus obras se acompañan de otras varias, realizadas por seguidores o colaboradores que de un modo u otro, tomaron como modelo las obras de Van der Weyden.

El gran trabajo de restauración  del Calvario ha sido posible gracias a José de la Fuente que pertenece al equipo de restauración del Prado y Loreto Arranz que trabaja para Patrimonio Nacional. Ambos ayudados por sus respectivos equipos han conseguido devolver parte de su esplendor a esta magnífica obra.

Junto al Calvario están expuestas El Descendimiento, el Tríptico de los Siete Sacramentos y el Tríptico de Miraflores. Llamados también los Cuatro Weyden Mayores.

Hablando del Descendimiento, para mi obra maestra del pintor flamenco. El cual fue un encargo del gremio de ballesteros de Lovaina, y como se puede observar, el artista incluyó diminutas ballestas en los ángulos de la composición.

Es la sección central de un  tríptico, cuyas alas laterales han desaparecido. Se trata de una pintura al óleo sobre madera. Tiene forma rectangular, con un saliente en el centro de la parte superior, en el que se encuentra la cruz y un joven encaramado en la escalera, que ha ayudado a bajar el cadáver.

El pintor dispuso a los personajes casi en un único plano, recortados sobre un fondo dorado intemporal, y les dio una corporeidad de carácter escultórico. La calidad pictórica de Weyden y su extraordinaria habilidad para la descripción de las distintas calidades se puede apreciar en los más mínimos detalles. Junto a un cromatismo vivo y equilibrado, utiliza una línea muy precisa en el dibujo, recreándose en la transparencia de la piel, en las texturas de las telas y en los adornos de las indumentarias, consigue plasmar toda la emotividad del momento por medio de la expresión de los rostros y de las actitudes de los personajes.

Muchos artistas han tomado como modelo las obras de Van der Weyden, pero me gustaría hacer hincapié especialmente en una. Realizada por uno de los grandes artistas contemporáneos del momento como es Amat Bellés y del que tengo la suerte de gozar de su amistad. En ella  se puede observar una visión del Descendimiento insertada en la tabla central de un tríptico entero, con las dos alas laterales  que lo completaban.

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