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El ideario de Arturo Doñate: Viaje a la colección Numen Cromàtic

27 Marzo 2015
en Varios
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La trayectoria pictórica de Arturo Doñate se caracteriza por la experimentación con diferentes técnicas, por la inquietud de probar nuevos matices.

Es imposible interpretar sus obras actuales sin entender el proceso evolutivo que les ha precedido. El universo Doñate se compone de obras intimistas, coloristas, pop. Y cada una de ellas muestra una faceta del artista, un recoveco de su yo que aparece y desaparece tímidamente para dar paso a nuevas percepciones. Cada mes nos sumergiremos en otras épocas Doñate. Rescataremos obras imprescindibles del autor que ayudarán al lector a esbozar un mapa imaginario del camino creativo del artista. Nuestro recorrido empieza con la colección Numen Cromàtic. Las obras que presentamos hoy fueron expuestas en el Museu de la Ciutat Casa de Polo (Vila-real, Castellón) en febrero de 2007.

Estudio para desnudo con taburete Óleo sobre lienzo 162 x 130 cm (Colección privada)

Estudio para desnudo con taburete Óleo sobre lienzo 162 x 130 cm (Colección privada)

El comisario de la exposición, Antonio Gascó analiza esta serie de desnudos y matiza que “no se aprecia la elegancia sensual de los desnudos de Coubert, ni la furgencia y postinería de Zuloaga, que tiene algo de altivez goyesca, ni tampoco la melindrosa melancolía de Romero de Torres, casi casta”. En la obra Desnudo Tumbado, el foco de luz absorbido por la sabana inmaculada que acoge a la protagonista se contrapone a la palidez de su piel, a la suavidad de sus trazados, y contribuyen a reforzar el enigma de aquella mujer que ensimismada observa el infinito perdida en sus pensamientos.

Desnudo Tumbado Óleo sobre lienzo 150 x 150 cm (Colección privada del artista)

Influenciado por el enfoque de las obras del pintor Lucian Freud (1922–2011), más que en la parte matérica los desnudos de Doñate encierran historias personales e íntimas delatadas por los rostros de las protagonistas. El cuerpo se interpreta como un lienzo puro que no es ajeno al paso del tiempo. Las curvas que dibujan las siluetas de estas mujeres, reales y cercanas, quedan resaltadas por puntos de contraluz que parecen recordar cada logro, cada batalla, cada sentimiento vivido. En la obra Desnudo con fondo blanco la fuerza de la piel es suficientemente potente como para prescindir de cualquier fondo y cautivar al espectador.

Desnudo con fondo blanco Óleo sobre lienzo 120 x 120 cm (Colección privada)

Los desnudos de Arturo Doñate, a pesar de la voluptuosidad de las curvas y la exaltación de lo femenino, no incitan una interpretación sensual u obscena, más bien al contrario.  La mirada, la actitud y la postura, a veces tensa, otras relajada e incluso inalterada ante la presencia de quien mira, aún dotan de mayor misterio e inquietud a cada una de estas obras que alcanzan una dimensión interpretativa psicológica que debe ser descifrada por quien las observa.

 

 

 

 

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